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Cerrajeros Urgentes
Si eres del tipo de persona a la que le gusta que sus puertas funcionen bien todo el tiempo y le molestan los incómodos ruidos que puede hacer a media noche, te cuento que todo tiene solución.
No te preocupes en llamar a un cerrajero (o a un espiritista en el peor de los casos) si escuchaste un chillido como de ultratumba a la media noche cuando ibas por un vaso de agua a la cocina.
O si estás tratando de abrir una ventana y la puerta no se mueve bien y te cuesta desplazarla, teniendo que hacer un gran esfuerzo para abrirla apenas hasta la mitad.
Todo esto que te mencionamos son problemas más comunes de lo que crees, y hay muchos otros que van por esa misma línea, y el causante de todos esos problemas, o las causantes, siempre son las mismas: las bisagras.
Pero no te preocupes, no tendrás que llamar a nadie ni a ningún cerrajero profesional para que te resuelva esos problemas, con la ayuda de estos sencillos consejos podrás solucionarlos tú mismo.
Problemas más comunes y soluciones prácticas.
Las bisagras hacen mucho ruido o se traban
Si te ha pasado que consigues ruidos molestos y hasta espeluznantes a la hora de abrir y cerrar las puertas de tu casa, te damos una lista de soluciones a ese problema:
Lubricar con aceite multiusos: Esta es la solución más básica y más sencilla. Muchas veces cuando las bisagras comienzan a sonar y a hacer ruidos molestos es porque no están bien lubricadas. Pero este es un problema que puedes resolver muy fácilmente.
Solo tienes que tomar un poco de este aceite todo uso que tienes en tu casa (no aceite de cocina, el de cerrajería) y aplicar a lo largo de toda la bisagra. Abre y cierra la puerta varias veces hasta que el ruido desaparezca.
Lubricar con polvo de grafito: El concepto básicamente es el mismo que el del aceite multiusos, solo que este viene en polvo y debes aplicarlo muy bien con los dedos.
Lubricar con laca para el pelo: Si, parece increíble, pero si funciona. Usa tu spray para el cabello a lo largo de toda la bisagra y verás cómo, luego de abrir y cerrar la puerta un par de veces, el ruido desaparece. El único inconveniente es que esta solución te durará menos que las anteriores, por lo que al cabo de pocos meses deberás repetir el procedimiento.
Apretar los tornillos: Si ya has probado todas las opciones y te diste cuenta que las bisagras están bien lubricadas, entonces es hora de que revises si los tornillos están bien apretados.
Para hacerlo simplemente toma un destornillador y revisa todos los tornillos de todas las bisagras, si hay alguno que esté aislado y no aprieta bien entonces lo puedes solucionar de dos formas fáciles:
Usa unos tornillos más largos que lleguen a la parte de la madera que no se ha ensanchado o rellena el agujero y lo vuelves a perforar. Un sencillo truco para rellenar el agujero es usar un palillo de dientes de madera.
Debes untar el palillo con pegamento para madera y colocarlo dentro del agujero del tornillo, espera a que seque y una vez que esté bien seco corta el extremo sobrante del palillo, ahora podrás perforar y abrir un nuevo agujero que quedará perfecto para tu tornillo.
Cambia las bisagras: Si definitivamente no estaban faltas de lubricación ni tenían los tornillos aislados, entonces el problema es la propia bisagra, por lo que necesitarás cambiarla.
Para cambiarlas no tendrás que desmontar toda la puerta, simplemente comienza reemplazando la bisagra que está en el medio, luego la de arriba y por ultimo la de abajo, así cambiarás las 3 bisagras sin sacar la puerta.

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